viernes, 11 de noviembre de 2011

PREPARACIÓN FÍSICA DEL JINETE 2ª PARTE.

Trataremos de la preparación física del jinete y de que consiga una buena posición de su cuerpo y un asiento adecuado, para sentir junto al caballo las sensaciones de montar bien, la conexión o centaurización con él. Sirviendo estos ejercicios para los que empiezan, le serán útiles para sentirse a caballo y a los veteranos para corregir su forma de montar, eliminando los dolores en su cuerpo por sus posiciones forzadas. Comentare varios ejercicios que nos serán útiles, sacados de “Equitación Alexander” un libro de Veronique Bartin, donde nos explica el método Alexander aplicado a la equitación.
-Sobre una esterilla en el suelo. Tumbados en una esterilla ponemos algo debajo de la cabeza, nuestra cabeza alineada en prolongación a la espalda, y la barbilla a dentro hacia el pecho, doblamos las rodillas, despegamos la pelvis del suelo y luego plana, los omoplatos planos y manos sobre el abdomen.
            Para liberar el cuello, la cabeza hacia delante y arriba, espalda ensanchada y estirada, respirar sin esfuerzo, expandiendo espalda y costados, rodillas hacia el techo como suspendidas en globos relajando aductores.
            Movemos lateralmente piernas notando sueltas las caderas, llevad una pierda al pecho y estirando, la otra descansa, alternando. Levantad los brazos y dejar caer a los lados, hacia atrás y subirlos arriba dejándolos relajados.
            Inspirar por la nariz ensanchando la espalda y espirar por la boca relajando el cuello. Rotamos a un lado y nos ponemos a cuatro patas para levantarnos.
En la esterilla  Vamos a quitar la rigidez. Hay que desbloquear la parte superior. Hay que liberar el cuerpo, estiramos el dorso de la cabeza a la pelvis, poniendo algo en la cabeza, en posición supina con las rodillas dobladas hacia arriba, nos balanceamos con las piernas, manteniendo el eje cabeza-cuello-espalda, los brazos a los lados y por encima de la cabeza prolongando la espalda, con la espalda larga respirar a ritmo profundamente, los brazos en cruz, una pierna en el pecho la otra relajada, te encontraras más estirado y relajado.
En la esterilla Recobramos el aliento. Nos Estiramos. Tumbados con nuestra espalda en el suelo, liberar caderas relajando abdomen, abriendo los hombros, con la sonrisa en el pecho, el cuello libre y la cabeza encima de la columna, deja entrar y salir aire libremente, inspirando por la nariz, espirando por la boca, con la espalda larga. Imaginar una columna de aire en la columna. Hacemos como que soplamos un globo para relajarnos.
-En una silla. Nos sentamos y levantamos de la silla sin coordinar, la cabeza, el cuello, la espalda y la cadera. Si hay una persona que nos observa nos indicara que hacemos mal al sentarnos. El objetivo final es sentarnos, debemos separar este objetivo y ver los pasos que damos para realizarlo. Buscamos las “Tres dimensiones básicas” que son la libertad del cuello, teniendo la cabeza adelante y arriba, la espalda larga y ancha, las piernas relajadas y las rodillas adelante. Al sentarnos y levantarnos unimos la cabeza el cuello y la espalda.        
 Sentarse y levantarse de una silla, pensando como se puede hacer, Parar, con el “cuello relajado, cabeza libre hacia arriba y adelante, espalda larga y ancha”. Rotaciones de cabeza. Imagina una línea de oreja a oreja pasando por la nariz, la cabeza en equilibrio sobre las cervicales.
Hay que emplear la espalda de forma armoniosa apoyando el resto del cuerpo. Hacemos la prueba de la silla para ver como nos sentamos. Nos sentaremos sobre los isquiones no sobre el cóccix, con el cuello suelto en vez de rígido.
Para quitar rigidez de los brazos. Nos sentamos en una silla sobre los ísquiones, buscando el  eje cabeza – cuello – espalda y levantar un brazo. Alargar el brazo delante. Balancear los brazos delante, atrás, con el cuello libre. Ejercicio con manos y dedos con pelotas de goma o esponjas húmedas, abriendo y cerrando los dedos, el resto del brazo relajado, adquiriendo independencia de manos, poner las riendas a una silla y hacer lo mismo que con las pelotas.
 -Caminar, con calma, adelante y recto, nos centraremos en las piernas y los pies, equilibrando la cabeza en el eje dorsal, librando las caderas y aligerando el cuerpo avanzamos sin esfuerzo, con ligereza y soltura.
Caminar, con la espalda arriba, y las piernas pesadas abajo, avanzar relajándolas, caminar como lo hace un caballo, alargando el paso, paso atrás, lateralmente, vuelta.
Solamente con tu mirada desequilibras el cuello. Hay que fijar la mirada en algún punto con mirada amplia. Caminar derecho, detenerse, recoger un libro. Aprender a usar la mirada amplia.
Caminar por la habitación, figurar que tus ojos estás detrás.
-Alineación del eje vertical. Estando de pie recto con los hombros atrás, espada estirada recta, no inclinarse, levantar la cabeza. Todo lo contrario de estar rígidos. Tenemos que recuperar nuestro eje. Si sobreactuamos rompemos la espalda en dos. Descubriendo donde tenemos nuestra espalda, El dorso empieza en la base del cráneo y va hasta el cóccix.
-Posición del mono. Nos inclinados un poco hacia delante con rodillas dobladas, pies abiertos apoyándonos en la planta delantera de los pies, conectando la cabeza, el cuello y las espaldas. Dirigir el pensamiento a través de la espalda para que se coloque en su sitio. En esa posición podemos subir y bajar.
-Nos ponemos delante de un espejo. Pensamos en las direcciones básicas “cuello relajado, cabeza libre hacia arriba y adelante, espalda larga y ancha”, Pecho hacia adelante y centrando la posición, liberando la cadera, Nos movemos en todas las direcciones adelante, atrás y a los lados.
-Espalda contra la pared. Como si tuviéramos un hilo en el centro de la cabeza que tira hacia arriba, Rodillas y caderas flexionadas un poco, La cadera y la pelvis contra la pared, espalda larga, Barbilla abajo para estirar las vértebras cervicales. Flexionando las caderas, rodillas y tobillos, la pelvis contra la pared para quitar rigidez.
-Sobre una pelota grande.  Sentados con los pies separados botamos en todas las direcciones, ahora el balón sustituye al caballo, también se puede usar una cámara de tractor, buscar el eje de la cabeza, el cuello y la espalda.
Sentado en el balón, manteniendo el eje cabeza-cuello-espalda, con los pies separados, sentados sobre los ísquiones y adelante con el culo atrás, las vértebras una sobre la otra, botar en el balón, encontrando soltura y ligereza en la espalda en todas direcciones, haciendo ochos con la pelvis, simulando transiciones del paso al trote al galope, con cadencia y ritmo. Las piernas blandas con pies hacia el suelo, el rebote  ayudara a mantener el eje sin rigidez, botar a pie, respirar y soplar.
Para lograr estabilidad de las manos botamos en el balón con los brazos quietos, movemos el cuerpo con las manos quietas, nos sentamos y nos levantamos del balón. Ejercicios en el balón y cogiendo las riendas una en cada mano.
Con una respiración regular y profunda, eje alineado y estable, con los brazos pesados, la cabeza en equilibrio y mirada amplia y tranquila.
-En el caballete. Montados sobre una montura. Imaginamos la espalda como un muelle, La cadera relajada, Las piernas caídas por su propio peso, Muslos sueltos, Los aductores se alargan, Rodillas muy sueltas, Los pies hundidos, Con una respiración muy profunda, Relajar todas las partes del cuerpo en su justa medida con un tono muscular.
 Sentados en la montura como si estuviéramos a caballo con el “cuello libre de tensiones y relajado, cabeza equilibrada y libre hacia arriba y adelante, espalda larga y ancha” nos inclinamos en todos los sentidos recuperando su eje central, sentados sobre los ísquiones no en el cóccix, poner la mano debajo para sentir el isquion, relajando glúteos y alargando la espalda, Movemos las piernas lateralmente, y nos balanceamos a los cuatro lados. Si tenemos la espalda fuerte y flexible, tendremos las piernas eficaces. Como si tuviéramos un muelle encima de la cabeza, las vértebras una encima de la otra, espalda alargada desde el cóccix a la cabeza, el cuello libre y la cabeza en equilibrio. Relajar las piernas de la cadera al pie, alargar la espalda arriba, relaja aductores, rodilla adelante y abajo sin forzar, punta de los pies arriba y abajo relajados, alargando el posterior de la pierna, Apretar una sola pierna y soltar, cerrar ambas piernas, una en la cincha otra atrás
-Ejercicio con las riendas, abriendo y cerrando dedos, con dos personas uno de un lado y otro del otro, tensar con varias intensidades de nuestros dedos del (0 al 10), así notamos lo que nota el caballo, desplazarse a los lados con brazos pesados y codos relajados.

David Muriel Holgado

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